Placeres

Ciencia y café pa’ sumercé

Un grupo de biólogos colombianos crearon un espacio en el que invitan a los ciudadanos a participar y a apreciar la ciencia, mediante diálogos con científicos e investigadores mientras disfrutan de un café o una cerveza, en pleno centro de Bogotá

 

Todo arrancó cuando en 2017 una profesora de biología, la investigadora estadounidense Karen Lips, visitó Bogotá y quiso ir a un café ciencia. Enseguida se dio cuenta de que no había ninguno o, por lo menos, ninguno conocido y recurrente en la ciudad. La investigadora Karen Lips es además amiga de Carlos Guarnizo, biólogo colombiano que trabaja desde hace 20 años con especies de ranas neotropicales, y uno de los fundadores de Ciencia Café Pa’ Sumercé, proyecto que combina el café con la ciencia.

“Este es un nicho abierto al que cualquier persona puede acceder a interactuar con los científicos, un espacio que no ha sido utilizado hasta ahora y viene creciendo bastante”

CARLOS GUARNIZO

La idea de la doctora Lips se enfoca en hacer que la ciencia sea más accesible para el público, por eso le pidió a Carlos Guarnizo que organizara un café ciencia en la ciudad; y él, junto a un grupo de amigos, proyectó el primer café ciencia de Bogotá, con el objetivo de “comunicar la ciencia a la ciudadanía”. Con esa consigna y en compañía de los biólogos: Sandra Galeano, Andrew crawford, Vicky Flechas, Nicolás Urbina; y los estudiantes: Valentina Muñoz, Santiago Herrera y Cait May que no es científica pero es entusiasta de la ciencia y su difusión empezaron a armar paneles a los que invitan a debatir a científicos e investigadores sobre temas de ciencia y tecnología.

“Este proyecto es un nicho abierto al que cualquier persona puede acceder a interactuar con los científicos, un espacio que no ha sido utilizado hasta ahora y viene creciendo bastante”, invita Carlos Guarnizo desde Bogotá.

Con un poco de humor cuenta que “el nombre surgió, primero, porque es un café sobre ciencia, donde la idea es transmitir conocimientos científicos que hacen colombianos dentro y fuera del país. Café, porque es un café grande en el centro de Bogotá. Y Sumercé, es una forma local de la región circundante a Bogotá que se llama el Altiplano cundiboyacense. En esa región se usa mucho el término “sumercé” para referirse a usted o a ti. Y por eso lo nombramos sumercé: ciencia Café Pa’ Sumercé. Además que rima”, se ríe.

Ciencia Café Pa Sumercé se puso en marcha en noviembre del 2017. Al comienzo, la gran mayoría del público estaba conformado por  estudiantes o profesionales de ciencias. Con el transcurrir de los meses se fueron sumando personas que no son científicas, pero todavía sigue siendo en mayoría un público de las ciencias.

¿Cómo funciona un café ciencia? Con charlas en un café, con científicos haciendo uso de un lenguaje informal para que el mensaje les llegue a todos. Y en redes sociales, con videos entretenidos y entrevistas.

En este espacio, cualquier persona puede acceder, tomarse un café o una cerveza, escuchar a científicos en forma de panel hablando sobre temas científicos, como el de las ranas de Los Andes colombianos. Al mismo tiempo, también ofrece a estos profesionales de la ciencia la oportunidad de conocer a los ciudadanos, comprender sus inquietudes, preocupaciones e intereses.

Uno de los eventos de Ciencia Café Pa Sumercé

Este equipo de biólogos, del mismo modo, busca mostrar que la ciencia es un proceso en en el que también se fracasa, y mucho. Por eso inventaron una mascota a la que llaman Sumersaurio, un “dinosaurio criollo, un tiranosaurio con sombrerito de Boyacá”, región cerca de Bogotá. Eligieron un dinosaurio porque la gente lo asocia directamente con la ciencia. En colombia se conoce una especie de saurópodo titanosauriforme que, no solo es el primer dinosaurio hallado en Colombia, sino en todo el norte de América del Sur —dice Guarnizo—, y también había como reptiles marinos. Entonces, para hacerlo criollo, le pusimos un sombrerito. Y así surgió Sumersaurio.  A Guarnizo, la idea de un dinosaurio como mascota le parece interesante porque capta la atención de las personas: “compramos un disfraz de dinosaurio y lo llevamos a los cafés, a la gente le gusta tomarse fotos con él. La idea es mostrar imágenes de Sumersaurio en las que indique que la ciencia también es un proceso, porque a veces está ese concepto de que los científicos hacen una cosa y les sale y ya, de una. Y así no funciona la ciencia”, comenta.

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Colombia está atravesada por tres cordilleras y en la cima de una de ellas, hacia el oriente, se encuentra Bogotá. Al igual que a Guarnizo, también para muchos es curioso que la capital de Colombia esté tan lejos del mar. La región circundante a Bogotá se llama Cundiboyacense, una zona de tierras altas y planas ubicada entre los departamentos Cundinamarca departamento en el que se encuentra Bogotáy Boyacá, hacia el norte.

Bogotá está en la cordillera oriental de Colombia. “Cabe destacar que es una ciudad grande con 9 millones de habitantes, por lo tanto debería tener muchísimos cafés ciencias, incluso especializados, algunos en astronomía, en química, en geociencias, en biología, matemáticas. Pero no había en realidad ninguno. Por eso era importante organizar uno”, recalca Guarnizo.  

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A Vicky Flechas, bióloga de la Universidad Javeriana de Bogotá y con un doctorado en la Universidad de Los Andes, siempre le gustó la ciencia y la medicina. De hecho, si no hubiera sido bióloga asegura, habría sido médica. Pero eligió la biología y estudia a las ranas desde que era estudiante de pregrado. Empezó estudiando el comportamiento reproductivo de los sapos arrieros, una exótica especie que al aparearse fabrica nidos de espuma para depositar sus huevos. Luego se especializó en el comportamiento y el canto de las ranas. Más tarde, se dedicaría a estudiar un hongo que mataba a las ranas en todo el mundo. Y es además una de las siete caras que tiene Ciencia Café Pa’ Sumercé.

Ahora estudia los aspectos de conservación de las ranas y es la encargada de buscar, coordinar y llevar a los investigadores a los debates de Ciencia Café Pa’ Sumercé. Para ella, emprender un café ciencia fue encontrar un mecanismo para divulgar lo que hacían sus colegas en Colombia. “Me llamó la atención las dificultades que tienen los científicos en la Academia para transmitir lo que hacemos. Y como esto fue más una cuestión de amigos, decidimos sacar el proyecto adelante”, detalla.

Carlos Guarnizo en una de las presentaciones de Ciencia Café

Los científicos en Colombia han descrito que existen 800 especies de ranas y, según Guarnizo que estudia la genética de estos anfibios, “Los Andes, al ser tan heterogéneos, con sus valles y montañas, lo que hacen es favorecer el aislamiento entre la población y las ranitas. Es decir, las ranitas se ven aisladas como si fuera por un muro o un gran valle que no les permite cruzar. Y esto haría que impida que las ranas se reproduzcan y con el tiempo se vayan diferenciando lentamente por distintos procesos. Pero todavía hay mucha gente estudiando para comprender exactamente los mecanismos que favorecen la formación de especies aquí en el neotrópico”, aclara.

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Al comienzo, como casi todos los organizadores son biólogos, tuvieron un pequeño sesgo hacia la biología. Pero, nuestro interés —asegura Guarnizo— es llegar a todas las ciencias. Por ahora estamos enfocados en la ciencia que están haciendo colombianos dentro y fuera del país”, acentúa.

La idea de mostrar a Colombia por medio de su ciencia, desde su geología, su biología, su antropología, su clima o su historia es para que las personas pongan en contexto la información a la luz de la biodiversidad. Porque la “biodiversidad no sólo es número de especies, también hay diversidad cultural, diversidad genética, diversidad climática y geológica”, declama Santiago Herrera, estudiante de maestría en Biología de la Universidad de Los Andes y uno de los organizadores del proyecto.

Con un poco más de siete meses de haber emprendido en esta idea, Santiago analiza: “Pues yo he sentido una acogida muy fuerte por parte de la sociedad en general. Como somos nuevos todavía en este tema, nuestra audiencia sigue siendo principalmente científicos o estudiantes de ciencia. Pero hemos tenido comentarios muy positivos por parte de personas que no están en la ciencia y les gusta el formato de videos y charlas que hacemos”.

Las principales organizaciones de carácter científico apoyadas por el Gobierno en Colombia son el Instituto Humboldt y Colciencias, las dos tienen canales de difusión de ciencia muy buenos. Sin embargo, muchas veces solo se difunde lo que tiene un valor social o económico. En el caso del Humboldt, solo promociona que hace el Instituto. Por eso —dice Santiago— nuestra idea es que la difusión sea un poco más objetiva, no mostrar sólo lo que causa impacto inmediato sino también reconocer el papel de la investigación básica. Incluso, Colciencias y el instituto Humboldt nos han contactado porque les parece una buena iniciativa. Santiago cree que el éxito que Ciencia Café Pa’ Sumercé ha tenido se debe, principalmente, por dos cosas: “Primero, el esfuerzo porque la ciencia que difundimos pueda ser entendida por cualquier persona: desde una abuelita hasta un científico y segundo, porque hemos tratado de humanizar al científico. Nuestra idea es tratar de quitar el estereotipo de que un científico es solo hombre, viejo, calvo y con bata blanca; un científico puede ser cualquiera con curiosidad y buenas preguntas. Y, sobre todo, a un científico le pasa lo mismo en la vida diaria que a cualquier persona”.

La biología, la ciencia en sí, su pasión por las ranas, la amistad, el trabajo, son tal vez algunos de los pilares que une a este grupo de biólogos. Y les pareció importante mostrar que, desde el punto de vista de los colombianos, sí están haciendo “investigaciones interesantes”, como dice Guarnizo. Intentan descubrir nuevas formas de llevarle la ciencia a las personas y esa información que, en muchos casos no llega a la gente, aterrice no solamente en profesionales de la ciencia, sino también en aquellas personas que no tengan un interés particular en ella. Porque históricamente se siente —dice Guarnizo— que la buena ciencia solo se hace afuera de Colombia y Latinoamérica, específicamente en Norteamérica y Europa. Y advierte que no es cierto, que al no haber forma de saberlo, no es culpa de la gente sino que muchas veces ese tipo de información no tiene prioridad para los medios. Por eso, el primer paso que tomaron es mostrar su trabajo y el de sus colegas dentro y fuera de su país. Comunicar la ciencia para generar un impacto, para aprender a conocerla en todas sus variantes.

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Periodista formado en Tea y Deportea. Elegí el periodismo como una manera de cumplir con aquello de: “querer cambiar el mundo”. Y descubrí el periodismo cuando entendí que las personas no son fuentes sino voces que deberían ser escuchadas. Creo en el periodismo que transforma, que hace el bien y que genera interés en querer entender ese mismo mundo. Creo que hay historias que deberían ser contadas y que no tienen el espacio. Creo en el periodismo con una mirada constructiva que también sepa escuchar la voz del lector y que invite a su participación. Creo en la búsqueda de ser mejor, no en la de ser el mejor. Colaboré en Diario Publicable, Blasting News, El Lado G, Verum News y Lamula. Lector. Devoto del café. Impaciente. Confiado. Hincha del más grande. Y más.