Literatura

El evento literario más importante de Latinoamérica se desarrolla en un país donde el consumo de libros es cada vez más escasa

La cuadragésimocuarta edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que finalizará el 14 de mayo, dolorosamente, no pudo ser oficialmente inaugurada por las autoridades nacionales. En su incompleto discurso, constantemente interrumpido hasta que el propio ministro de Cultura, Pablo Avelluto, decidió interrumpirlo de motu propio frente a la imposibilidad de continuar hablando ante la protesta de manifestantes en un auditorio colmado por mil personas, el funcionario tenía previsto ofrecer detalles de la llamada “Encuesta de Consumos Culturales 2017” llevada a cabo por su ministerio. No pudo hacerlo. Quizá sea mejor que el público presente ignorara los pormenores de la dolorosa situación por la cual atraviesa el universo de la lectura en el país que supo ser el faro cultural latinoamericano.

Mientras que la lectura en general – que incluye libros, diarios, revistas y blogs- mantuvo valores estables entre 2013 y 2017, la lectura de libros experimentó un “notable descenso”. En 2013, año en que se realizó la encuesta anterior, un 57% de la población argentina había leído al menos un libro. En 2017, ese porcentaje bajó a un 44%. La caída se observó en todos los niveles socioeconómicos, aunque en grado mayor en los sectores con ingresos mas bajos. Además, pudieron observarse grandes diferencias entre los distintos estratos: mientras que el 22% del nivel socioeconómico bajo leyó al menos un libro el año pasado, en el nivel más alto económicamente más acomodado de la población ese porcentaje ascendió al 76%.

Casi el 30% de las personas que participaron en esta encuesta afirmó que no lee libros. El 26% respondió que en el pasado leía, pero que actualmente no lo hace, en la mayor parte (47%) por falta de interés y en grado mucho menos (22,8%) debido a la falta de tiempo. La predilección en materia de géneros se vuelca, en el caso de los lectores argentinos, hacia los libros de historia: acaparan el 28,1% de los lectores, seguidos por los cuentos (24,6%), las novelas (24,5%) y las biografías (23,6%). Cinco de cada diez personas prefieren a los autores argentinos. En cuanto a la cantidad de libros leídos- que no necesariamente deben ser libros nuevos- el promedio anual pasó de 3 libros en 2013 a 1,5 en 2017. En lo que al soporte se refiere, la gran mayoría prefiere el papel, y apenas un 10% leen formato digital, principalmente en la pantalla de la computadora.

Desde la Cámara Argentina del Libro tomamos nota que el año pasado los libros infantiles y juveniles (20%) encabezaron la producción en cuanto a temáticas, seguidos de los títulos de literatura (19%). El 13% de los libros está dirigido a un público académico. En 2017 se editaron 9841 títulos correspondientes al llamado sector comercial, que son publicaciones editadas por empresas editoriales cuya distribución se realizará a través de los sectores comerciales del libro.

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Periodista. Autor del libro “JORGE: encuentros con alguien que no quería ser Papa”, biografía del papa Francisco editado en alemán. Nació en Argentina pero vivió la mayor parte de su vida en Alemania, donde trabajó durante muchos años para la Deutsche Welle, entre otros medios importantes de Europa. Trabajó como traductor e integró el departamento de medios de AFA (Asociación de Fútbol Argentino). Amante de la radio y de la cultura europea. Y aunque no le gusta que lo mencionen, obtuvo un Martín Fierro como mejor corresponsal de radio, cubriendo la caída del Muro de Berlín.