Por Miguel Hirsch
Mientras tanto

El libro entre los resquicios sociales

Por Miguel Hirsch

Grieta. Este término que los argentinos acuñamos desde el inicio de nuestra historia para calificar en tiempos de alta efervescencia política la fisura entre los simpatizantes y adversarios a una ideología. Esa suerte de agujero abismal atraviesa actualmente a varias sociedades occidentales. Brasil y Venezuela en Suramérica, los Estados Unidos, Cataluña, Italia y largos etcéteras. Más allá de que detrás de la estrategia de dividir exacerbando las visiones e interpretaciones políticas, puedan ocultarse intenciones “marketineras” para llevar el voto hacia un lado u otro en tiempos de una ausencia total de ideas y de líderes. Lo cierto es que a aquellos resquicios se los está trasladando a nuevos territorios.

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Foto: El País (España)

Tocó el turno esta vez a la recientemente finalizada 69° Feria del Libro de Frankfurt, el primer escenario cultural de proyección internacional donde al estilo de barrabravas argentinos (mal)comportándose en un estadio de fútbol, se vivieron tumultos impropios de un sitio semejante.

¿Quién pensaría que en la principal cita literaria mundial, donde en cada octubre, es posible conocer la producción editorial internacional con más de 800.000 títulos y novedades de más de cien países, el libro sería objeto de riñas y peleas protagonizadas por adversarios políticos? Y esto en un país como Alemania, conocido por la racionalidad y la tolerancia de sus gentes a las diversas expresiones de convivencia política.

Los cinco días de feria (11-15.10.17) estuvieron marcados por disturbios, verbales casi todos y dentro del recinto ferial, protagonizados principalmente por grupos radicalizados de izquierda, en protesta contra la presencia en la feria de las editoriales “Antaios” y “Manuskriptum“, conocidas por publicar libros de autores ultraderechistas. Los organizadores salieron al cruce de las críticas por haberle abierto la puerta a estas editoriales, argumentando que todo amante de los libros que se considere tolerante y liberal debiera estimular el análisis crítico de cualquier pensamiento político.

 

El debate que cruzó este año las discusiones en la principal feria de compra y venta de derechos de autor fue cómo lidiar con las ideologías de la extrema derecha,que están instalándose con cada vez más fuerza en la discusión pública. Buscando el diálogo y hablando con sus exponentes parece haber sido la respuesta. Invitándolos a exponer sus opiniones para cuestionárselas desde el debate. Desde la racionalidad que distingue el pensamiento de los alemanes, el punto de partida para que un diálogo prospere debe ser que exista una diferencia entre los interlocutores, para  para que el intercambio se vea estimulado.

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Foto: Manuskriptum

Seguramente habrá quienes argumenten que ya es demasiado tarde para abrir un canal de comunicación con los simpatizantes de la derecha, invisibilizados hasta no hace mucho tiempo por los medios como si de extraterrestres se tratara.

La influencia que estos grupos fueron ganando en la vida política y pública, a base de acciones efectistas, continúa aumentando su presencia en los medios de Francia, Holanda, Hungría o Alemania, entre otros países. Se consolidan cada vez más, y sus posiciones en sociedad se acrecientan a pasos agigantados. Quizá, la decisión de los organizadores de permitir que estos provocadores pudieran asistir a la feria haya sido la más acertada. Así, evitaron que se los acusara de no respetar la libertad de expresión.

Pero, ¿cómo actuar en el futuro? Quizá sencillamente ignorándolos, dejando que se cuezan en su propio caldo.

Argentina fue el país invitado de honor en Frankfurt en 2010. Este año tocó el turno de Francia, que subrayó su tradición literaria llevando a la feria 40.000 libros que en su mayoría fueron donados al término de la exposición.

Esta vez, más allá del alboroto, fue una presencia sin estridencias, con muchos matices y pocas sorpresas. Sin embargo, contó con la presencia inaugural del presidente Emmanuel Macron. Las letras galas no necesitan llamar la atención más que por su excelencia, y la cultura francesa es un producto de exportación tan valioso y cuidado como la industria del lujo.

“Pese al avance tecnológico que invita a migrar la lectura hacia los dispositivos tecnológicos, el libro ha ganado protagonismo como una fuente de información investigada y fundada”.

 

Otro dato significativo que dejó esta feria, fue la vigencia que vuelve a cobrar el libro en tiempos de las mentiras y las falsas noticias que abundan en las redes sociales. Pese al avance tecnológico que invita a migrar la lectura hacia los dispositivos tecnológicos, el libro ha ganado protagonismo como una fuente de información investigada y fundada. Y ya que de migraciones hablamos, el consumo de audiolibros continúa dinamizándose cada vez más en el Primer Mundo.

Finalmente, los organizadores de la feria y NetGalley entregaron por primera vez un premio al mejor blog sobre libros en idioma alemán. Se lo adjudicó Uwe Kalkowski, el creador de una página independiente llamada “Kaffehaussitzer” (cliente de café) para quien la lectura de un buen libro disfrutando de un sabroso café es uno de sus mayores placeres y pasatiempos predilectos.

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Periodista. Autor del libro “JORGE: encuentros con alguien que no quería ser Papa”, biografía del papa Francisco editado en alemán. Nació en Argentina pero vivió la mayor parte de su vida en Alemania, donde trabajó durante muchos años para la Deutsche Welle, entre otros medios importantes de Europa. Trabajó como traductor e integró el departamento de medios de AFA (Asociación de Fútbol Argentino). Amante de la radio y de la cultura europea. Y aunque no le gusta que lo mencionen, obtuvo un Martín Fierro como mejor corresponsal de radio, cubriendo la caída del Muro de Berlín.