Columna Historias

“El mejor oficio del mundo”

150374-por-que-se-celebra-hoy-el-dia-del-periodista_1 Hace algunos años, en Estados Unidos, el 7 de octubre de 1996, para ser exactos, el periodista y escritor Gabriel García Márquez declamaba un discurso donde calificaba al periodismo como “el mejor oficio del mundo” ante la 52 Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) realizada en Los Ángeles.

Hoy es 7 de junio, y se celebra una vez más el “Día del periodista”, como desde 1938 se viene conmemorando en Argentina. Muchos periodistas se saludarán, se elogiarán, se jactarán, incluso, de que hacen una buena labor. Pero pocos se preguntarán ¿Cuál es el verdadero rol de un periodista? Dicen que ir en busca de la verdad. La verdad es que en estos tiempos ya no se sabe cuál es la verdadera verdad de una noticia.

Se cumplirán veinte años de aquella asamblea, de aquellas palabras que el Premio Nobel de Literatura nos dejó: “el periodismo es una pasión insaciable que solo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad. Nadie que no la haya padecido puede imaginarse esa servidumbre que se alimenta en las imprevisiones de la vida. Nadie que no la haya vivido puede concebir siquiera lo que es el pálpito sobrenatural de la noticia, el orgasmo de la primicia, la demolición moral del fracaso. Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir solo para eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente”.

El escritor Colombiano amó tanto este oficio que, para él el periodismo solo tenía que ser una pasión, y lo afligía la falta de dominio profesional que hacía de esta profesión  una tarea peligrosa. “A los graduados en periodismo no los conmueve el fundamento de que la mejor noticia no es siempre la que se da primero sino muchas veces la que se da mejor”, lamentaba.

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El siglo XXI trajo cambios radicales en la prensa y los más desconcertados por lo que ha sucedido y por lo que podría ocurrir en los próximos años han sido los periodistas mismos: con la llegada de la Internet y, más aún con la evolución de la tecnología, cualquier persona con las herramientas necesarias y las redes sociales se ha convertido en un informador público.

El año pasado, en una conferencia de prensa para Tea y Deportea, el periodista y secretario de redacción del diario La Nación, Pablo Sirvén, destacaba que “las redes sociales dan la sensación de que hablamos de igual a igual y eso trae sus consecuencias”.

En el periodismo actual, los aspectos políticos y sociales son los que han determinado las condiciones en que los periodistas desarrollan su labor, a tal punto que, conviven en la famosa “fragmentación social” – según sus intereses políticos- que ha dividido sus relaciones en los medios de prensa.

En la misma charla, el periodista Sebastián Lacunza, director del Buenos Aires Herald, explayándose en el tema de la relación entre los medios y la política decía que “uno de los desafíos para los periodistas es tener una mirada equidistante y equilibrada de todo”. Algo que se ha ido perdiendo.

Yuxtaponiendo a las ideas del periodista y relator Víctor Hugo Morales en las que mencionó que, “el periodismo en la actualidad no está abocado a la verdad”, el reconocido periodista, Luis Majul, resaltaba la idea como implicancia política, que el periodismo siempre tiene que ser crítico y “cuanto más poder tiene un gobierno, más crítico tendría que ser un periodista”.

El rol del periodismo en estos tiempos es difícil y delicado. Por ello, sucede que los medios periodísticos se han vuelto voceros de los gobiernos, exponiendo lo que una parte del público quiere oír y sorteando la información real.

“Si yo tuviera que pensar en cuáles son los interese del lugar donde trabajo, no podría, preferiría no trabajar”, declaraba Romina Manguel, periodista, en otra charla para la misma institución.

Mientras que el periodista, columnista de Página 12 Mario Wainfeld admitía que ha pasado más años en su vida de opositor que de oficialista. “Cuando en Argentina se dictaron las leyes de impunidad yo no hacía periodismo, militaba”, expresó. ¿Está mal que exista el periodismo militante? Cada vez se ven más periodistas que se inclinan, hasta defienden una bandera política. Pero no hay nada malo en eso, mientras su sueldo no sea contribuido por ningún Gobierno. Tal vez es ahí donde se va desvirtuando poco a poco la verosimilitud de esta profesión.   

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Periodista formado en Tea y Deportea. Elegí el periodismo como una manera de cumplir con aquello de: “querer cambiar el mundo”. Y descubrí el periodismo cuando entendí que las personas no son fuentes sino voces que deberían ser escuchadas. Creo en el periodismo que transforma, que hace el bien y que genera interés en querer entender ese mismo mundo. Creo que hay historias que deberían ser contadas y que no tienen el espacio. Creo en el periodismo con una mirada constructiva que también sepa escuchar la voz del lector y que invite a su participación. Creo en la búsqueda de ser mejor, no en la de ser el mejor. Colaboré en Diario Publicable, Blasting News, El Lado G, Verum News y Lamula. Lector. Devoto del café. Impaciente. Confiado. Hincha del más grande. Y más.