Cultura digital

El poder oculto de Amazon

 

En época de fiestas, hay una empresa tecnológica de por sí todo poderosa que sobresale por encima de cualquier otra: Amazon, la reina indiscutida de los regalos de Navidad. El profesor austríaco de gobernanza y regulación de internet en la universidad británica de Oxford Viktor Mayer Schönberger, autor del libro “Reinventando el capitalismo: en la era del “big data”, centró sus investigaciones en los gigantes informáticos Google, Facebook, Apple y Amazon. Su especialidad es el capitalismo de datos. Schönberger sostiene que Amazon sabe mucho más de nosotros que Google o Facebook porque conoce nuestras necesidades y gustos; tanto que sus programas de inteligencia artificial pueden identificar nuestras preferencias basándose en las huellas digitales de consumo que dejamos. Ello a su vez le permite formularnos nuevas sugerencias de compra. Según Schönberger, Amazon factura el 30% de sus ingresos con tales sugerencias.

Jeff Bezos, el fundador de Amazon a mediados de los noventa, empezó vendiendo libros porque eran fáciles de empaquetar y no pesaban demasiado. Los libros fueron sus conejillos de indias, de los cuales Bezos aprendería el negocio del comercio electrónico. Pero desde un principio, la visión que tuvo el ex corredor de bolsa fue otra, porque estaba obsesionado con la idea de fundar lo que desde temprano denominó un “everything store”, una tienda en la que se consiguiera absolutamente de todo. No le fue mal: Amazon obtuvo durante el segundo trimestre de 2018 ganancias netas por 2500 millones de dólares, mientras Bezos continúa siendo el hombre más rico del mundo con una fortuna que la revista Forbes estima en 160 mil millones de dólares.

El flujo de datos que produce Amazon desde cualquiera de sus 16 sitios web, entre ellos México, Brasil y España, es gigantesco. La protectora de datos alemana Katharina Nocun publicó este año un libro. Su título traducido al español es: “Los datos que perdí: cómo vendemos nuestra libertad a las grandes corporaciones“. La información que recogió durante el año que duraron sus investigaciones paraliza a cualquiera. Durante ese período se dedicó a estudiar diariamente la oferta de Amazon, aunque casi sin hacer compras online. Transcurrido ese tiempo, solicitó a la empresa que le enviaran los datos que tenían almacenados de ella, un derecho que asiste a los ciudadanos de la Europa Comunitaria. El disquete que recibió tras varios meses de insistencia contenía sus 15.000 clicks. Por cada uno de ellos, Amazon registra 50 datos; desde el segundo exacto en que se cliqueó el producto, la geolocalización, el servidor y desde qué página de internet se ingresó a la plataforma.

Shoshana Zuboff, la autora del libro “The age of surveillance capitalism” (La era del capitalismo de vigilancia) y ex profesora de la Universidad de Harvard, sostiene que esa nueva forma de capitalismo vive de la extracción de nuestros datos para obtener de ellos beneficios económicos. “La lógica del capitalismo de vigilancia conduce hacia un desequilibrio cada vez más grande de la información, y por ende del poder sobre todos nosotros, al grado de ser ya una amenaza para las democracias” comenta Zuboff en una entrevista con la emisora alemana Westdeutscher Rundfunk.

En rigor, los algoritmos desarrollados por Amazon son tan precisos, que su grado de excatitud permite inferir a partir de nuestras búsquedas si acaso tenemos la intención de cambiar de empleo, de mudarnos, de encontrar una nueva pareja, o si hay un nacimiento en puertas. Hoy, Amazon vende desde seguros hasta alimentos y medicamentos, sin olvidar que entre otros servicios dispone de un medio de pago propio (Amazon pay), ofrece un sistema de streaming (Amazon primer video), produce formatos propios de televisión (Amazon studios) o comercializa sitios de internet (Amazon web services). Amazon controla la mitad del comercio electrónico en los Estados Unidos y en la gran mayoría de los países donde está presente; un proceso de concentración de poder jamás visto en la historia por la rapidez con la que se desarrolló. Dispone de locales de venta de libros propios, y está experimentando con tiendas llamadas “Amazon go”, sin cajas ni molestas colas de espera para pagar, de las que durante 2019 espera inaugurar unas tres mil en todo el país. Y cuenta con un software propio de reconocimiento facial, de texto, de escenas y actividades denominado “Rekognition”, que es utilizado por algunas autoridades policiales en los Estados Unidos para observar y detener a delincuentes o criminales. Pero esto no es todo. Amazon es líder en el negocio de la nube con una cuota de mercado que llega al 34%. Además, el gigante tecnológico acaba de anunciar la creación de Amazon Ground Station, una infraestructura de estaciones que combate el costo de mantener estaciones satelitales en la Tierra, y los retrasos que surgen de manejar los programas de software especializados en tratar los datos recogidos por los satélites.

Zuboff lo advertía en la entrevista con la radio alemana: “Pagaremos un precio por ese futuro, con la pérdida de nuestras libertades y nuestros vínculos sociales, y muy probablemente de nuestra democracia”.

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Periodista. Autor del libro “JORGE: encuentros con alguien que no quería ser Papa”, biografía del papa Francisco editado en alemán. Nació en Argentina pero vivió la mayor parte de su vida en Alemania, donde trabajó durante muchos años para la Deutsche Welle, entre otros medios importantes de Europa. Trabajó como traductor e integró el departamento de medios de AFA (Asociación de Fútbol Argentino). Amante de la radio y de la cultura europea. Y aunque no le gusta que lo mencionen, obtuvo un Martín Fierro como mejor corresponsal de radio, cubriendo la caída del Muro de Berlín.