Cultura digital

Europa avanza en su cruzada contra las noticias falsas

“La difusión de informaciones falsas inexactas o tramposas, presentadas con fines lucrativos o para causar un prejuicio público, pone en riesgo los procesos y los valores democráticos”.

 

El pasado enero, la Comisión Europea convocó a un grupo de expertos en medios, redes sociales e investigadores entre otros campos, para que sentaran las bases y dieran respuesta a nivel continental al serio problema de las llamadas “fake news” o noticias falsas. El informe final acaba de hacerse público. Los autores del estudio, por lo pronto, decidieron privilegiar el término “desinformación”. Consideraron que “fake news” se convirtió en un concepto de combate para desacreditar a determinadas instituciones o informaciones. Reconocieron también que las noticias falsas son parte de una problemática muy compleja, donde se entremezclan las informaciones inventadas con hechos extraídos de la realidad. El propósito, argumentan, es favorecer determinados intereses puntuales, que puedan estar alimentados por grupos específicos de personas o por representantes de Estados nacionales. “La difusión de informaciones falsas, inexactas o tramposas, presentadas con fines lucrativos o para causar un prejuicio público, pone en riesgo los procesos y los valores democráticos”, destaca el informe.”

Facebook es una de las herramientas utilizadas para el lanzamiento de campañas sucias, noticias falsas y manipulación de la opinión pública que llevó a Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.

La Comisión Europea invitó a 39 hombres y mujeres de los ámbitos de la ciencia, las organizaciones civiles, medios gráficos y electrónicos, pero también de las principales plataformas como Facebook, Google y Twitter. Las deliberaciones, por lo que ha trascendido, no resultaron nada fáciles. Por un lado, porque el intercambio de ideas y opiniones se gestó principalmente a través de innumerables teleconferencias o correos electrónicos con propuestas de las más diversas. Por el otro, porque los intereses de los 39 actores eran muy distintos. Se menciona el caso del representante de un país del Este europeo, quien argumentó que por su experiencia histórica, se niega a cualquier clase de restricciones en el acceso a la información, pregonando incluso un derecho a acceder a las noticias falsas. En el grupo también hubo representantes de lobbys como las mencionadas plataformas estadunidenses, que por supuesto se opusieron a cualquier tipo de intervención o restricción por parte de los actores políticos. El modelo de negocios de Facebook o Google obviamente no distingue entre noticias falsas o inventadas.

Un informe europeo propone abordar la lucha contra la desinformación en línea.

La diversidad de expertos e intereses que intervino en este grupo “lavó” muchas definiciones del informe final. Así, por ejemplo, la relatora del grupo Madeleine de Cock Buning, consideró durante la conferencia de prensa al presentar el estudio en que “las noticias falsas, en su sentido estricto, no pueden considerarse ilegales”. La comisaria europea de economía digital, la búlgara Mariya Gabriel, quien tuvo a su cargo el informe, enfatizó: “no queremos un ministerio de la Verdad y la Censura”. A partir de este estudio, Bruselas se abocará ahora a trabajar sobre un código de principios. La idea es que las plataformas consigan autoregularse, y el término clave para ello será la “transparencia”. En este contexto, Facebook y compañía fueron invitadas a transparentar el funcionamiento de sus algoritmos. Si bien este es un tema altamente sensible para las plataformas, algo así como uno de sus secretos de Estado, los expertos consideraron que es un paso previo imprescindible para luchar con mayor eficacia contra las noticias falsas.

Un miembro de la comisión, el alemán Kai Gniffke, estimó que los representantes de Google y Facebook consiguieron que en las recomendaciones finales prevalecieran algunos de sus puntos de vista, aunque todos coincidieron en la necesidad de asumir mayores responsabilidades a la hora de atacar la desinformación que persiga intereses determinados.

En el resto del mundo continúan surgiendo iniciativas para combatir la proliferación de noticias malintencionadas. Es el caso de Verficado 2018, un proyecto de periodismo colaborativo que estará en funcionamiento durante todo el proceso electoral que culminará con las elecciones presidenciales pautadas para julio próximo, en el que intervienen 60 medios, universidades y organizaciones civiles, para identificar y denunciar las informaciones falsas.

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Periodista. Autor del libro “JORGE: encuentros con alguien que no quería ser Papa”, biografía del papa Francisco editado en alemán. Nació en Argentina pero vivió la mayor parte de su vida en Alemania, donde trabajó durante muchos años para la Deutsche Welle, entre otros medios importantes de Europa. Trabajó como traductor e integró el departamento de medios de AFA (Asociación de Fútbol Argentino). Amante de la radio y de la cultura europea. Y aunque no le gusta que lo mencionen, obtuvo un Martín Fierro como mejor corresponsal de radio, cubriendo la caída del Muro de Berlín.