Memorias

Historia, belleza y gloria

Lo que un día fue tierra hoy es el cementerio más importante del Perú. No solo porque allí se erigen majestuosas tumbas de épocas pasadas, sino porque allí reposan los grandes hombres de la historia del Perú, allí reposan, como reposan en el recuerdo de los peruanos, con su honor y su gloria no han podido morir. Los espera la inmortalidad.

Foto: Andina.pe

El cementerio Presbítero Maestro ubicado en Lima abrió sus puertas en 1808. Hoy, siglos después, el panteón más antiguo del Perú sigue abierto convertido en una suerte de monumento histórico. Amenazado por las ganas de entrar a un lugar que guarda tanta historia, me dirijo hacia la entrada principal. En el exterior se observa largas paredes que lo dividen con los vecinos de Barrios Altos. En los tiempos coloniales el hoy Museo, se encontraba en las afueras de la entonces Ciudad de los Reyes.

Parado en la puerta,  me recibe el mausoleo principal o Cripta de los Héroes, es el más grande del lugar y está construido de mármol. En ella se puedan apreciar monumentos arquitectónicos de siglos pasados. Ángeles grises hechos de bronce, piedra y brocados se comienzan a visualizar por todo el lugar. Poco a poco comienzo a introducirme en la historia que implican sus tumbas y sus grandes paredones que cubren a la élite republicana. Paredes blancas, de tonalidades grises combinan con el cielo opaco de la Lima triste y desierta de estos años. Pero aquí descansan restos de la historia del Perú: hombres inmortales. Restos de héroes como Miguel Grau, Francisco Bolognesi, Andrés A. Cáceres, etc.., presidentes, José de la Riva Agüero, Ramón Castilla, Nicolás de Piérola, Augusto B. Leguía; pensadores, José Carlos Mariátegui, Manuel Gonzales Parada, Ricardo Palma y poetas y artistas de la talla de Ciro Alegría, José Santos Chocano, Carlos Alberto Saco, Felipe Pinglo Alva, entre otros.

Personajes que yacen entre las más bellas esculturas de artistas del siglo XIX. Solo queda apreciar y sumergirse en sus intricados caminos. La noche se acerca. Las luces encendidas le dan un aspecto terrorífico pero atractivo a la vez.

El Cementerio Presbítero Maestro se ha convertido en el único cementerio en donde la gente ya no va a llorar. Aquí la gente, se sorprende, recuerda, exalta las memorias y las genialidades artísticas que ahí han quedado grabados.  Las flores se han convertido en fotografías que los visitantes guardarán orgullosos toda sus vidas. La muerte ha pasado a segundo plano, aquí la vida se erige más que nunca, aquí, la vida después de la muerte.

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Estudiante de periodismo de la Universidad de San Marcos de Lima (UNMSM). El periodismo para mí no solo es una carrera, es un modo de vida, es un medio para llegar a un conocimiento más amplio de la realidad. En el 2016 fundamos con algunos amigos, Exprésate Comu, un grupo estudiantil de Comunicación Social en la UNMSM. Asumí el cargo de presidente del Club de radio San Marcos –2016. Participé del VI Congreso Nacional de Juventudes en Perú. He sido organizador del Primer Encuentro Internacional de Comunicadores. Amante de la expresión cultural.