ANTROPOCENO: LA ÉPOCA HUMANA
Buena vida Mientras tanto

La degradación del planeta, gran protagonista del Festival de Cine de Berlín

A mitad de camino de su desarrollo, el sexagésimo noveno Festival Internacional de Cine de Berlín que finaliza el próximo domingo 17 de febrero, encontró en el cambio climático y sus nefastas consecuencias planetarias, uno de sus pilares centrales. Más que nunca antes, la Berlinale -como se conoce al primer gran festival mundial del año junto a Venecia y Cannes- se muestra altamente comprometido con las cuestiones climáticas. Los espectadores están premiando esta selección temática, porque el de Berlín es el único de los tres principales festivales abierto al público en general.

La película “Anthropocene: The Human Epoch” de la realizadora canadiense Jennifer Baichwal, recurre a imágenes tremendas y sobrecogedoras para graficar el grado de deterioro en que se encuentra el medio ambiente. Tres años demoró la cineasta en filmar las escenas de extracción de litio en el devastado desierto de Atacama al norte de Chile, la crecida de las aguas en la laguna de Venecia o la deforestación en los bosques nigerianos. El film es una advertencia: nos recuerda que entre 1970 y 2014 desaparecieron del planeta el 60% de los vertebrados salvajes, y que actualmente se vierten a la atmósfera más de 300 millones de toneladas anuales de dióxidos de carbono contra los dos millones del año 1950.

“Earth”, del realizador austríaco Nikolaus Geyrhalter, ilustra el insaciable apetito del hombre por los recursos naturales de la Tierra. La película se interroga acerca de lo que pensará la humanidad dentro de los próximos 40 o 50 años sobre la actual degradación del planeta, y cuestiona los avances tecnológicos, que no dan tiempo a detenerse para reflexionar sobre los efectos y consecuencias que producen tales avances.

Berlín dedica también espacio a las visiones menos dramáticas. “2040” es el título de la producción realizada por el director y actor australiano Damon Garneau, quien intenta explorar qué sucedería si la humanidad virara hasta ese año hacia las soluciones y alternativas que ya hoy se encuentran disponibles, como los transportes ecológicos, el reverdecimiento de las grandes ciudades o un empleo mucho mas masivo de las energías limpias eólica y solar.

Con “The biggest little farm”, el estadunidense John Chester pone el foco en la transformación que su compañera y él realizaron de un terreno árido e infértil en una inmensa granja convertida en ecológica y autosustentable de las proximidades de la ciudad de Los Angeles. Se trata del testimonio vívido y narrado en primera persona de una pareja que busca vivir en armonía con la naturaleza, poniendo el foco en los inconvenientes y desafíos que surgieron a lo largo de ese camino.

En todos los casos se trata de producciones que no participan del circuito comercial. Pero el público berlinés lleva muchos años celebrando la apertura de su festival a los nichos temáticos. Este año, la Berlinale se vistió de mujer para el abordaje de los temas femeninos desde diferentes enfoques, y de verde, para alerta, una vez más, sobre el estado de nuestro planeta.

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Periodista. Autor del libro “JORGE: encuentros con alguien que no quería ser Papa”, biografía del papa Francisco editado en alemán. Nació en Argentina pero vivió la mayor parte de su vida en Alemania, donde trabajó durante muchos años para la Deutsche Welle, entre otros medios importantes de Europa. Trabajó como traductor e integró el departamento de medios de AFA (Asociación de Fútbol Argentino). Amante de la radio y de la cultura europea. Y aunque no le gusta que lo mencionen, obtuvo un Martín Fierro como mejor corresponsal de radio, cubriendo la caída del Muro de Berlín.