Literatura

Los prototipos de las bibliotecas del futuro

¿Cómo pueden las bibliotecas ser vehículos de descubrimiento fortuito si este dominante modo de búsqueda está basado en algoritmos?

 

Biblioteca de la Universalidad Autónoma de México UNAM

¿Qué duda cabe acerca de que las bibliotecas son fundamentales para crear a ciudadanos independientes e informados? Pero, cuál es el panorama actual de las bibliotecas, qué necesidades específicas tienen y para qué sirven en un mundo digital?  La Federación Internacional de Asociaciones e Instituciones Bibliotecarias (IFLA), un organismo independiente no gubernamental y sin fines de lucro, con más de 1400 miembros en 150 países, es la voz global de los profesionales de las bibliotecas. Su sede se encuentra en la capital de los Países Bajos; La Haya.

Louis Zacharilla, co-fundador del Global Intelligent Community Forum y uno de los 16 colaboradores internacionales que intervino en la formulación del último informe de tendencias elaborado por IFLA, acierta al formularse las siguientes preguntas: ¿Cómo pueden los bibliotecarios y los docentes asegurarse de que los usuarios y los estudiantes están accediendo a la información que necesitan, y no simplemente a los datos unidos que los motores de búsqueda les dicen que están buscando? Y si el vehículo principal para la búsqueda de información es un motor de búsqueda de propiedad privada, ¿Cómo participan aquí las bibliotecas? ¿Construyendo un algoritmo para competir? ¿Centrándose en el desarrollo de habilidades de alfabetización digital para ayudar a los usuarios a navegar en la información que tiene mayor relevancia y autoridad?  ¿Cómo pueden las bibliotecas ser vehículos de descubrimiento fortuito si este dominante modo de búsqueda está basado en algoritmos?

En su último informe de tendencias mundiales, IFLA destacó cinco tendencias en el entorno global de la información: a) Las tecnologías expandirán la disponibilidad de la información y, a su vez, limitarán el acceso a ésta. b) La educación en línea democratiza y modifica el aprendizaje global. c) La privacidad y la protección de datos se están redefiniendo y promoviendo una nueva legislación. d) Las sociedades interconectadas, propiciadoras de grupos sociales participativos y una nueva ciudadanía. e) La economía de la información y su relación con la innovación tecnológica, el acceso, la educación, la privacidad, el compromiso social y la innovación tecnológica. Dentro de estas condiciones actuales y futuras, no se mencionaba la biblioteca. Para muchos, resulta pertinente, por ende, saber cuál es -actualmente- la relevancia de la profesión del bibliotecario, qué papel desempeñan las bibliotecas y los bibliotecarios, y qué futuro le espera a esa profesión.

IFLA está presidida desde agosto de 2017 por la bibliotecaria catalana y ex directora de la Biblioteca Nacional de España entre 2010 y 2013, Gloria Pérez Salmerón. En declaraciones a la revista francesa “Livres Hebdo”, Pérez Salmerón reconocía que las bibliotecas aún no hallaron la fórmula para hacer frente a la sociedad digital en que vivimos. “Las bibliotecas tienen por delante un rol fundamental que desempeñar a la hora de entregarle a los ciudadanos las herramientas necesarias para acceder a la información, pero también para comprender y analizar esa información. Precisamos líderes en cada país que se involucren en favor de las bibliotecas.”

En España, sobre un total de 6717 bibliotecas a finales del año 2014, el 60,6% eran bibliotecas públicas con servicios informativos de tipo cultural, educativo, recreativo y social, y el 31,6% bibliotecas especializadas. El número de visitantes a bibliotecas en 2014, último año del que el Ministerio de Cultura dispone de estadísticas oficiales, fue de 206,9 millones. Sin embargo, Alemania representa a nivel europeo el país que más bibliotecas públicas tiene. Cuenta en total con 9550. Segunda se encuentra Francia con 9400, y en tercer lugar, Polonia con 8290. Las estadísticas corresponden al último relevamiento realizado en 2015 por la Oficina Europea de Bibliotecas y Asociaciones de Información y Documentación, EBLIDA.  

Según datos del Ministerio de Cultura de México, hasta marzo de 2017 existían 7427 bibliotecas públicas en todo su territorio. Es el país con la red de bibliotecas más grande de América Latina.

“El libro debe dejar de ser el rasgo que distinga una biblioteca”.

Knud Schulz.

Alemania, siendo el país europeo con la mayor cantidad de bibliotecas, aunque con un número cada vez menor de préstamos de libros impresos, que pasaron de los 219 millones en 2010 a los 193 millones en 2016, los alemanes se propusieron dibujar un perfil del usuario tipo de sus bibliotecas. Arribaron a la conclusión de que sus visitantes acuden a las bibliotecas por diferentes razones, destacando entre ellas: adquirir conocimientos, matar el tiempo libre, informarse acerca de alguna conferencia que tendrá lugar en sus salas, bucear en internet, encontrarse con amigos, leer un periódico, escuchar música o mirar una película desde la notebook. Las bibliotecas, por ende, se convirtieron en lugares de encuentro, en plazas techadas que están transformando el paisaje urbanístico de varias ciudades. La sociología identifica esta clase de sitios con el término de “terceros lugares”, asumiendo que el hogar es el primero y el trabajo el segundo. Es un sitio ideal para el intercambio de conocimientos y conocer gente nueva, con entrada libre y gratuita.

Sala de juegos en la Biblioteca Dokk1

La biblioteca Dokk1, en la ciudad danesa de Aarhus, está considerada actualmente como el prototipo de las bibliotecas del futuro. Aquí, los 200.000 libros ni son los principales protagonistas ni ocupan el mayor espacio, dado que los usuarios disponen de 18.000 metros cuadrados para satisfacer otras necesidades que no sean la lectura: paredes divisorias móviles permiten compartimentar para que grupos de niños puedan jugar, o para que puedan llevarse a cabo cursos de costura. El concepto se denomina “Open Library, fue la respuesta con la que los daneses encontraron en 2015, a un costo de 100 millones de dólares, la digitalización del consumo mediático. El visitante que acude a Dokk1 lo hace para sentirse bien y estar cómodo, sin el compromiso de leer. “El libro debe dejar de ser el rasgo que distinga una biblioteca”, señaló desafiante en una entrevista su director Knud Schulz. “Cada uno de nosotros lleva una biblioteca en miniatura consigo en su celular”, afirma Schulz. ¿Será este el modelo de futuro?

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Periodista. Autor del libro “JORGE: encuentros con alguien que no quería ser Papa”, biografía del papa Francisco editado en alemán. Nació en Argentina pero vivió la mayor parte de su vida en Alemania, donde trabajó durante muchos años para la Deutsche Welle, entre otros medios importantes de Europa. Trabajó como traductor e integró el departamento de medios de AFA (Asociación de Fútbol Argentino). Amante de la radio y de la cultura europea. Y aunque no le gusta que lo mencionen, obtuvo un Martín Fierro como mejor corresponsal de radio, cubriendo la caída del Muro de Berlín.