Mientras tanto

Periodismo lento

Escucharon hablar del slow food, el movimiento italiano fundado en 1986, muy de moda en ciertos círculos en nuestros días, que reivindica el disfrute lento de las comidas y la utilización de los productos regionales?
Se suma ahora el slow journalism (periodismo lento). En tiempos de bits, bytes, clicks y push ups, en el que las noticias vuelan en fracciones de segundos, de un punto a otro del planeta, y sus lectores vivimos en un permanente estado de alerta, esperando el próximo atentando o la siguiente tragedia natural: esta tendencia nacida en Londres nos remite a un consumo informativo despojado de urgencias invitándonos a disfrutar de un meditado, investigado y frondoso artículo de fondo.

Podrían pensar, ustedes, que la lectura del periódico -mientras desayunamos o viajamos en algún medio de locomoción- ya representa un acto de identificación con el periodismo lento. Falso, porque transitamos una época en la que un tema permanentemente tapa al otro. Frente a esta realidad, el periodista slow se toma el tiempo que considere necesario para auscultar el detrás de la noticia.

En su página web The Slow-journalism, esta nueva visión del periodismo interpela a las noticias ultraveloces que nos cuentan en tiempo real lo que ocurre, pero rara vez explicándonos su significado. A ello apunta la publicación slow llamada “Delayed Gratification” (gratificación atrasada) , una revista trimestral que pretende dar un acontecimiento por cerrado recién cuando pueda brindar un análisis final sobre el asunto. Los temas que aborda son sumamente diversos. La característica común a todos es que son tratados desde un punto de vista muy personal, en forma imparcial y en profundidad.

El número de septiembre de 2017, el último en circulación, se explaya, por ejemplo, sobre la elección presidencial en Francia de mayo pasado. Rob Orchard, el fundador y editor de la revista con cinco años en el mercado editorial británico, opina que el periodismo slow no busca tener siempre una opinión que dar sobre un tema determinado. Lo investiga, lo estudia, lo analiza y recién, entonces, ofrece su punto de vista.

Esta nueva corriente, moda o nicho periodístico se está abriendo camino en Europa y los Estados Unidos. Cada vez hay más medios web, gráficos y electrónicos orientados hacia el periodismo investigativo de calidad. Entre los lectores también se observa una clara tendencia a volcarse, e incluso a pagar, por formatos web que invitan a leer artículos con contenidos.

“Delayed Gratification”, que más se parece a un libro de bolsillo con una edición muy cuidada que a una revista convencional, cuenta con un staff de cinco redactores fijos y unos quince colaboradores. La publicación está arrojando ganancias. A sus periodistas, con lo que ganan, les alcanza para vivir.

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Periodista. Autor del libro “JORGE: encuentros con alguien que no quería ser Papa”, biografía del papa Francisco editado en alemán. Nació en Argentina pero vivió la mayor parte de su vida en Alemania, donde trabajó durante muchos años para la Deutsche Welle, entre otros medios importantes de Europa. Trabajó como traductor e integró el departamento de medios de AFA (Asociación de Fútbol Argentino). Amante de la radio y de la cultura europea. Y aunque no le gusta que lo mencionen, obtuvo un Martín Fierro como mejor corresponsal de radio, cubriendo la caída del Muro de Berlín.