Mientras tanto

¿Cómo es el periodismo constructivo?

En crisis desde el advenimiento de Internet, el periodismo necesita de ideas nuevas y frescas que lo ayuden a salir de su agujero. En numerosas redacciones de prestigiosos medios europeos y norteamericanos, el libro “Constructive News” se convirtió en lectura obligada al menos entre editores y directores.

Tres años atrás surgíó, al principio tímidamente, el concepto de periodismo constructivo. En su libro “Constructive News” que va por su segunda edición en inglés, el ex director ejecutivo de la radio-televisión pública danesa DR Ulrik Haagerup aboga por un nuevo enfoque: la información constructiva. Respaldándose en teorías avaladas por la psicología, Haagerup sostiene que la información predominantemente negativa distorsiona nuestras mentes y afecta los sistemas democráticos. Cuando abundan esa clase de noticias, afirma, el individuo acaba resignando y, en consecuencia, perdiendo interés por construir un mundo mejor.

La curiosidad entre los periodistas por indagar este nuevo concepto fue grande. En crisis desde el advenimiento de Internet, el periodismo necesita de ideas nuevas y frescas que lo ayuden a salir de su agujero. En numerosas redacciones de prestigiosos medios europeos y norteamericanos, el libro se convirtió en lectura obligada al menos entre editores y directores. Haagerup consiguió incluso que la Universidad de la segunda ciudad danesa, Aarhus, creara un instituto especialmente dedicado al estudio y desarrollo del periodismo constructivo. El primer congreso consagrado a ese tema reunió en octubre pasado en esa ciudad a nada menos que 470 asistentes. En los Estados Unidos la idea también logró instalarse entre un pequeño pero sólido grupo de seguidores, aunque bajo el nombre de “Solutions Journalism; un periodismo que predica las soluciones y cuenta con 12.000 seguidores en su cuenta de Twitter.

Constructive news
Tapa del libro Constructive News de Ulrik Haagerup

Hagerup busca quebrar un principio bastante extendido entre los periodistas, según el cual, para ser atractiva y tener “gancho”, a una historia hay que destacarle su aspecto negativo. El objetivo último del periodismo , sostiene el danés, debe ser brindarle al público las herramientas necesarias a fin de que cada persona pueda extraer sus propias conclusiones. Para ello, el periodista ciertamente debe ser crítico. Pero el problema, según Hagerup, radica en que las democracias, actualmente, son mediáticas. Imponen a los políticos y tomadores de opinión pasar más tiempo hablándole a las audiencias a través de los medios, que gobernando. Y toma una cita al respecto del ex jefe de gobierno alemán Helmut Schmidt, quien en noviembre de 2014 le confió que las grandes organizaciones mediáticas y los multimedios transnacionales hegemónicos no colaboran con la democracia, porque en lugar de líderes producen populistas.

Haagerup sostiene su teoría afirmando que Donald Trump en buena medida llegó a la Casa Blanca, porque cada vez que se presentaba en los medios, apelaba a los mismos criterios que la prensa más utiliza para vender: el drama, el conflicto, las acotaciones desvergonzadas y las víctimas. Esa fue la estrategia que garantizó el triunfo a Trump, y que los medios acompañaron, de dividir al mundo frente al electorado de su país en buenos y en villanos. Explica Haagerup que en la visión simplificadora de Trump de dividir al mundo entre buenos y malos, los mexicanos y los musulmanes pasaron a ocupar el lugar de los bandidos.

En qué está hoy el periodismo constructivo? Algunos lo emparentan con ciertas ideas extraídas de la esoteria. No faltan, incluso, quienes despectivamente lo califican como una manera de informar enfocada en los principios del wellness; el modelo que busca acercar a sus adeptos a la felicidad través de hábitos físicos y mentales saludables. Pero más allá de las comparaciones banales, la llegada de Trump al poder reflotó los debates en torno a algunos argumentos embanderados por esta corriente completamente desconocida en el mundo hispano e ignorada por los medios de la región. Es útil recordar que entre sus promotores más enérgicos se encuentra el sociólogo noruego Johan Galtung, fundador en Oslo del primer instituto de investigación sobre la Paz, y por ende una de las voces más autorizadas para opinar sobre la paz y los conflictos sociales.

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Periodista. Autor del libro “JORGE: encuentros con alguien que no quería ser Papa”, biografía del papa Francisco editado en alemán. Nació en Argentina pero vivió la mayor parte de su vida en Alemania, donde trabajó durante muchos años para la Deutsche Welle, entre otros medios importantes de Europa. Trabajó como traductor e integró el departamento de medios de AFA (Asociación de Fútbol Argentino). Amante de la radio y de la cultura europea. Y aunque no le gusta que lo mencionen, obtuvo un Martín Fierro como mejor corresponsal de radio, cubriendo la caída del Muro de Berlín.