Historias

Un polémico obsequio

Cuenta su biógrafo, el filósofo y periodista Jürgen Neffe en el libro Marx. Der Unvollendete, que acaba de aparecer en Alemania con motivo de los 200 años de su cumpleaños, que Karl Marx –autor de uno de los libros más leídos y comentados del mundo: “El Capital” –era un hombre difícil, autoritario, poco propenso a los compromisos, fumador y bebedor empedernido, trabajador obsecuente y un sabelotodo.

El filósofo Marx, obsesionado por encontrar la verdad a las preguntas que constantemente se formulaba, perseguía dos objetivos, según explica Neffe en su biografía: entender y transformar el mundo. Para ello escribió el Manifiesto Comunista, un libro incompleto, donde vierte los conocimientos que adquirió como sociólogo, historiador, economista, periodista y filósofo.

La estatua de Karl Marx Crédito: SWR

El próximo 5 de mayo se cumplirán 200 años del nacimiento de Marx; y su ciudad natal, la alemana Tréveris, descubrirá ese día un obsequio que lleva meses dividiendo a los locales: una gigantesca estatua de 4,40 metros y 2,3 toneladas esculpida en su país por Wu Weishan -el artista más popular entre los chinos con más de 500 esculturas en su haber-, con la que el gobierno de Beijing decidió homenajear al pensador y a su ciudad. La República Popular China aún reivindica la teoría del marxismo-leninismo, aunque con peculiaridades propias, al igual que Cuba, Laos y Vietnam.

La estatua acaba de ser colocada sobre un zócalo de más de un metro de altura, aunque recién será descubierta el 5 de mayo venidero, cuando quede inaugurada una muestra dedicada a la obra del hijo predilecto de la ciudad, como parte de los actos que la ciudad ha previsto para conmemorar el aniversario. Se trata del regalo más importante recibido por Tréveris a lo largo de su más de milenaria historia. Por breves momentos, fue posible observar la cabeza esculpida del pensador. Fotógrafos y camarógrafos de todo el mundo se dieron cita en la céntrica Plaza Stift para captar ese instante.

El regalo del gobierno chino continúa siendo muy controvertido, sobre todo porque tras su unificación, los alemanes del Este rompieron con el sistema marxista-leninista. No son pocas las voces que se alzaron en rechazo de la aceptación de este obsequio, por considerar que el comunismo ha cercenado la libertad de millones de personas y costado la vida a decenas de miles. Pero las autoridades municipales optaron por aceptar el homenaje de los chinos. Pretenden, según dicen, estimular entre los locales los debates en favor y en contra de la obra y la figura de Karl Marx.

Hasta principios de mayo, la estatua está siendo custodiada por personal de seguridad para evitar posibles incidentes. Sin monumento, Tréveris es visitada por 150.000 chinos al año, interesados por conocer el lugar de nacimiento de uno de los padres de la revolución china. En adelante, serán muchísimos más y dejarán más dinero en las arcas municipales.

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Periodista. Autor del libro “JORGE: encuentros con alguien que no quería ser Papa”, biografía del papa Francisco editado en alemán. Nació en Argentina pero vivió la mayor parte de su vida en Alemania, donde trabajó durante muchos años para la Deutsche Welle, entre otros medios importantes de Europa. Trabajó como traductor e integró el departamento de medios de AFA (Asociación de Fútbol Argentino). Amante de la radio y de la cultura europea. Y aunque no le gusta que lo mencionen, obtuvo un Martín Fierro como mejor corresponsal de radio, cubriendo la caída del Muro de Berlín.